Yoga Aéreo y Yoga Tradicional: diferencias y qué aporta cada práctica
Yoga aéreo y yoga tradicional son dos formas de acercarse al yoga que comparten muchos principios, aunque la experiencia de practicar sobre una esterilla o en suspensión es muy distinta. La respiración, la conciencia corporal y la atención están presentes en ambas prácticas, pero la relación con la gravedad, el movimiento y el espacio cambia por completo.

Yoga Aéreo y Yoga Tradicional: dos formas de practicar yoga
Aunque la experiencia sea distinta, el yoga aéreo y el yoga tradicional parten de una misma base: ambas utilizan el cuerpo y la respiración como herramientas para desarrollar mayor conciencia durante la práctica.
En el yoga tradicional, el cuerpo encuentra apoyo en el suelo y las posturas se construyen desde esa relación con la gravedad.
En cambio, en el yoga aéreo aparece un nuevo elemento: la tela.
La tela sostiene parte o completamente el peso corporal y permite explorar movimientos que no podríamos realizar de la misma manera sobre el suelo. Además, ofrece una sensación de ligereza que facilita cambiar nuestra percepción del cuerpo.
¿Qué diferencia al Yoga Aéreo del Yoga Tradicional?
Una de las principales diferencias está en la relación con la gravedad.
En el yoga tradicional utilizamos el suelo como referencia y punto de apoyo. En el yoga aéreo, en cambio, aprendemos también a confiar en la tela que nos sostiene y que modifica constantemente nuestra relación con el espacio.

La relación con la gravedad
La gravedad está presente en ambas prácticas, pero en el yoga aéreo podemos jugar con ella de una manera diferente.
La suspensión permite descargar parte del peso corporal, explorar determinadas posturas desde otro ángulo y experimentar movimientos más amplios.
Al principio puede resultar extraño. El cuerpo está acostumbrado a buscar estabilidad en el suelo y, cuando aparece la tela, necesita aprender nuevas formas de organizarse.
Poco a poco, esa sensación inicial de inseguridad puede convertirse en confianza.
El papel de la tela
La tela no es solamente un elemento que permite realizar posturas en suspensión. También se convierte en un punto de apoyo y en una herramienta para desarrollar conciencia corporal.
A veces necesitamos dejarnos sostener.
Otras veces necesitamos activar el cuerpo para encontrar estabilidad.
Y, en determinados momentos, simplemente necesitamos parar y sentir cómo la tela nos acompaña.
Esta relación con la tela hace que el yoga aéreo tenga una dimensión muy particular. La práctica no consiste únicamente en conseguir una postura, sino también en aprender a escuchar cómo responde nuestro cuerpo.
Movimiento y percepción corporal
Otra diferencia importante está en la manera de experimentar el movimiento.
En el yoga tradicional podemos trabajar con diferentes apoyos y explorar las posturas desde el suelo. En el yoga aéreo, la suspensión modifica nuestra percepción del peso, del equilibrio y del espacio.
Además, al encontrarnos en una situación diferente a la habitual, prestamos más atención a lo que estamos haciendo.
¿Dónde están mis manos?
¿Estoy respirando?
¿Estoy relajando los hombros?
¿Estoy intentando hacer algo demasiado rápido?
Estas preguntas forman parte de la práctica y nos ayudan a desarrollar una mayor conciencia corporal.
Yoga Aéreo y Yoga Tradicional: la importancia de la respiración
La respiración es uno de los elementos que une las diferentes formas de practicar yoga.
En el yoga aéreo, además, puede convertirse en una herramienta especialmente importante cuando aparece inseguridad o cuando estamos aprendiendo una postura nueva.
Es bastante habitual que, ante una sensación desconocida, contengamos la respiración sin darnos cuenta. Sin embargo, cuando conseguimos volver a respirar de una manera más tranquila, el cuerpo también comienza a relajarse.
La respiración nos ayuda a permanecer presentes.
En lugar de pensar únicamente en conseguir la postura, podemos prestar atención a cómo estamos respirando mientras la realizamos.
De esta forma, la práctica deja de centrarse solamente en la forma externa y comienza a tener más que ver con lo que ocurre en nuestro interior.
Si quieres conocer un poco más sobre esta práctica, puedes leer también nuestro artículo sobre los beneficios del yoga aéreo, donde hablamos de algunas de
las características que hacen especial al trabajo en suspensión.
¿Es mejor el Yoga Aéreo que el Yoga Tradicional?

No creo que tenga sentido plantear el yoga aéreo y el yoga tradicional como una competición. Cada práctica tiene sus propias características y puede ofrecernos experiencias diferentes.
Para algunas personas, mantener la atención durante una práctica de yoga tradicional puede resultar difícil, especialmente cuando las posturas son más estáticas o cuando la quietud hace que la mente se disperse con facilidad. No significa que no puedan disfrutar del yoga, sino que quizá necesiten una forma diferente de acercarse a la práctica.
En este sentido, el yoga aéreo puede convertirse en una alternativa interesante. La presencia de la tela, el movimiento y la necesidad de prestar atención al cuerpo para encontrar estabilidad hacen que la mente tenga nuevos estímulos en los que concentrarse.
Cuando estamos en suspensión, necesitamos estar atentos a dónde colocamos las manos, cómo distribuimos el peso, cómo nos movemos y, sobre todo, cómo estamos respirando. Esa atención al momento presente puede surgir de una manera muy natural.
Además, hay personas que descubren que el movimiento les ayuda precisamente a encontrar la calma. No siempre necesitamos estar completamente quietos para sentirnos presentes.
Por eso, más que preguntarnos cuál es mejor, quizá sea más interesante preguntarnos:
¿Qué tipo de práctica me ayuda a estar más presente?
La respuesta puede ser diferente para cada persona y también puede cambiar con el tiempo. Para algunas será la quietud de la esterilla; para otras, el movimiento y la suspensión de la tela.
Lo importante es encontrar una práctica que nos permita conectar con el cuerpo, respirar y disfrutar del momento, respetando siempre nuestro propio ritmo.
Yoga Aéreo y Yoga Tradicional para principiantes
Cuando alguien se acerca al yoga por primera vez es normal preguntarse qué práctica será más adecuada.
En realidad, no existe una única respuesta.
El yoga aéreo puede parecer más complicado al principio porque incorpora un elemento nuevo y porque la sensación de estar suspendido puede generar cierta inseguridad. Sin embargo, las clases pueden adaptarse para que cada persona vaya descubriendo la tela progresivamente.
El objetivo no debería ser imitar inmediatamente lo que hace otra persona.
Cada cuerpo necesita su tiempo.
Cada persona tiene una historia corporal diferente.
Y cada alumno llega a clase con unas circunstancias distintas.
Por ello, aprender yoga aéreo también significa aprender a respetar nuestro propio ritmo.
Con el tiempo, lo que al principio parecía extraño puede convertirse en una sensación de confianza y libertad.
¿Qué práctica elegir?
Si estás pensando en probar yoga aéreo o ya practicas yoga tradicional, no tienes necesariamente que elegir uno y descartar el otro.
Ambas prácticas pueden complementarse.
El yoga tradicional puede ayudarnos a profundizar en la relación con el suelo, la estabilidad y la conciencia de las posturas. El yoga aéreo, por su parte, nos invita a explorar la suspensión, el espacio y una relación diferente con la gravedad. Aquí tienes un pequeño vídeo de nuestras clases para que lo visualices.
Finalmente, lo más importante es encontrar una práctica que puedas disfrutar y que te permita escuchar tu cuerpo.
Porque cada práctica es diferente.
Y nosotros también lo somos.





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